martes, 16 de septiembre de 2014

Van 2 temas actuales: La Discriminación y La falta de autoridad de un árbitro del futbol mexicano, las 2 son una pena y ver que el futbol es también manipulado por los intereses "fácticos", su autor San cadilla
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SAN CADILLA
San Cadilla | 16-09-2014
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Ni sus luces

Vaya que en la Federación Mexicana de Futbol y en la Liga MX, que encabezan Justino Compeán y Decio de María, respectivamente, se toman muy en serio el dicho popular que reza "Calladitos se ven más bonitos"... aunque está claro que no entienden del todo su significado.

Y es que ya sea porque fue en viernes por la noche, por las Fiestas Patrias, por el huracán "Odile" o por el puente, pero el hecho es que ya han pasado más de tres días desde que el panista Carlos Manuel Treviño, ex funcionario del Gobierno de Querétaro, insultó a Ronaldinho con el calificativo de "simio brasileño" y de los órganos rectores del balompié tenochca ni sus luces.

Cosa de ver lo que sucede en otros países y en otras ligas que sí son de primer mundo como en la NBA en la que ni tardos ni perezosos multaron, expulsaron y obligaron a vender la franquicia de los Clippers de Los Ángeles a Donald Sterling por comentarios racistas.

Ojalá y que alguien les avise pronto a Justino y a Decio del asunto porque ya se pronunciaron la Conapred, el Gobernador de Querétaro, los panistas, los jugadores, el Club y un largo etcétera, pero no los responsables del futbol nacional.

Porque aquí el tema es de solidaridad con el gremio futbolero y de liderazgo, no a la hora de poner multas o de pintar dedos en Centroamérica.

A ver si llega la postura del "Dúo Dinámico", como los llamó Jesús Martínez, yo mientras esperaré sentado (ah, y no es cierto que se vean más bonitos. Aclaro por si las dudas).



Se lo dijeron

Ustedes mejor que nadie saben que no me gusta decir "se los dije", pero al que sí se lo dijeron fue al árbitro Miguel Ángel Ayala, que no pusiera en marcha el juego de waterpolo entre Monterrey y Chivas.

Los directivos de Rayados están que echan lumbre contra el silbante, pues les salieron caros los 12 minutos de juego, olas, charcos, chapoteo y todo menos de futbol, ya que Hiram Mier será operado hoy de su rodilla izquierda por una lesión de menisco, y estará fuera de circulación de 4 a 6 semanas.

Todo esto se pudo haber evitado si Ayala le hubiera hecho caso a los capitanes Omar Bravo y Humberto Suazo, quienes de inmediato se dieron cuenta que el duelo era injugable.

Ambos jugadores se acercaron al silbante para pedirle que mejor se echaban después el juego, que no se podía jugar en los charcos, pero en principio la opinión al silbante le entró por un oído y le salió por otro.

"Ya revisamos la cancha y sí se puede, ya le sacaron el agua", argumentó.

A mí lo que me llamó la atención es cómo se veía en la transmisión que el comisario de la Femexfut hablaba por teléfono, y no creo que haya estado pidiendo una pizza, sino que "alguien" le daba indicaciones y que después transmitía al propio Ayala.

¿Irán a castigar al silbante por cumplir órdenes? ¿Los de negro no tienen autoridad para tomar sus propias decisiones? Mejor no me respondan.


Leer más: http://www.cancha.com/aplicacioneslibre/editoriales/editorial.aspx?id=36043&md5=943a76891b969deeae3e1999e081982f&ta=0dfdbac11765226904c16cb9ad1b2efe#ixzz3DWKv7ImO
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¿Y nuestros salarios?


Esto es un artículo de Ricardo Alemán que vale la pena tomar en cuenta:
Itinerario Político
País de pobres y burócratas ricos/Ricardo Alemán
El Universal,
Por donde se vea, las cifras de los salarios de la burocracia nacional ofenden e insultan a millones de ciudadanos que a pesar de que mal viven con salarios bajos, pagan impuestos para mantener una “casta divina” que poco hace por aquellos que con sus impuestos hacen posibles las posiciones de privilegio.
¿Para qué quiere más dinero público la burocracia mexicana? Dicen que para cumplir con la encomienda que les da razón de ser. Sin embargo, por ninguna parte se ven las mejoras en los servicios públicos, mientras las instituciones del Estado no son mejores hoy que antes.
Lo que cambia, de manera invariable, es el estilo de vida de los burócratas que cada año compran mejores autos, mejores casas; que viajan mejor y con mayores lujos, porque año con año el presupuesto del dinero público se eleva precisamente para mejorar los salarios de una burocracia insaciable.
¿Quién será el valiente que se atreva a poner límite a los salarios de la burocracia mexicana? ¿Por qué ninguna autoridad se atreve a proponer una reducción a los salarios fabulosos de los servidores públicos, en dirección contraria al reclamo general de elevar el salario mínimo de los trabajadores? ¿Quién va a poner límite a los salarios que ofenden e insultan a un México de pobres con una burocracia de ricos?
Por ejemplo, en 2015, cada uno de los magistrados del Tribunal Electoral Federal ganará por año –sin tomar en cuentas las insultantes prestaciones–, la ofensiva cantidad de 6.7 millones de pesos. ¿De verdad la tarea que desempeñan esos servidores públicos justifica un salario de ese tamaño?
  También en 2015, el presidente de la Suprema Corte de Justicia recibirá la nada despreciable cantidad de 6 millones 118 mil pesos al año, sin contar con una montaña de prestaciones que elevan el salario a las nubes. El resto de los ministros ganará por cabeza algo así como 4 millones 200 mil pesos.
 Los envidados consejeros del nuevo INE –por cuyas posiciones no faltan aquellos que empeñan el alma al diablo–, tendrán un salario que ronda los 3.3 millones de pesos al año, sin tomar en cuentas las prestaciones, y sin incluir sobresueldos por los cargos adicionales, como el de presidente consejero, o presidentes de las respectivas comisiones de trabajo, viáticos, viajes, autos...
 Y frente a los casos anteriores, los diputados y senadores son algo así como los pobres del pueblo. Según el presupuesto de 2015, en promedio los legisladores federales –sean diputados o senadores–,  se llevarán al bolsillo el nada despreciable salario de 2.4 millones de pesos. Claro, sin tomar en cuenta una larga lista de prestaciones que –por ejemplo–, incluye el pago de celular, gasolina, automóvil, hotel, boletos de avión, peaje en carreteras y… una suma que casi duplica el salario.
 La distorsión salarial de los burócratas mexicanos es tal que el salario del presidente para 2015 es algo así como migajas para el mendigo del pueblo. El salario propuesto para ese año será de 2.3 millones de pesos. Y por increíble que parezca, ese salario es casi el 50 % del que perciben algunos presidentes municipales que se despachan con la cuchara grande.
 Pero el escándalo es mayor si retomamos el estudio que sobre los salarios altos realizó el diario Milenio (14 de septiembre), en donde revela que en toda la administración pública existen 41 mil 989 burócratas que reciben al año un salario mayor a un millón de pesos. Para esos privilegiados el gasto anual es de casi 59 mil millones de pesos.
 Tampoco ahí termina “la piñata”. Resulta que según el mismo estudio, en la Secretaría de Gobernación 86 funcionarios ganan más de tres millones de pesos al año. Es la dependencia con la mayor cantidad de salarios altos de toda la administración pública. La pregunta es si lo desquitan.
 Otras dependencias con burócratas de más de tres millones de pesos son SHCP, con 48 millonarios; presidencia, con 25; Sener, con 15; con 13 millonarios están la PGR y la Secretaría de Economía. En la SSA 21 funcionarios ganan más de 3 millones de pesos anuales, mientras que la SEN y la Sedesol tienen diez millonarios cada uno.
 Una perla que sintetiza los excesos.
 El presidente de la CNDH ganará 2.5 millones de pesos anuales. La CNDH pidió casi 50 millones de incremento presupuestal para 2015 y ha incrementado 55.21% su presupuesto en los últimos cuatro años, a pesar de su escasa eficacia.
 Y cuenta con diez vehículos blindados asignados “A la Presidencia, Primera Visitaduría General, Segunda Visitaduría General, Tercera Visitaduría General, Sexta Visitaduría General, Secretaría Técnica del Consejo Consultivo y Oficialía Mayor”. La casta divina. Al tiempo